Luz roja tras la cirugía de párpados: lo que encontró un ensayo clínico

Red LED light therapy panel used in a clinical setting, illustrating the 633nm LED treatment studied after eyelid surgery

Última actualización: julio de 2026 · Redactado por el equipo de fototerapia de Dermfix

Importante: este artículo resume investigaciones independientes publicadas y se ofrece únicamente con fines de información general. No es un consejo médico y no describe la finalidad prevista, las indicaciones ni los beneficios declarados de ningún producto Dermfix. Los paneles de luz roja Dermfix son dispositivos de bienestar general y no son productos sanitarios; no están destinados a tratar ninguna afección ni al uso posoperatorio o clínico. La recuperación tras cualquier intervención quirúrgica debe estar gestionada únicamente por su cirujano o su médico responsable. Nunca utilice un dispositivo de luz sobre una zona quirúrgica sin la aprobación expresa del médico responsable de su atención.

Respuesta breve: en un pequeño ensayo clínico controlado, los pacientes que recibieron terapia con luz LED roja (633nm) tras una cirugía de párpados y un rejuvenecimiento con láser periocular mostraron una resolución más rápida de la hinchazón, los hematomas, el enrojecimiento y el dolor en el lado tratado de la cara que en el lado no tratado. Es un estudio pequeño, pero su diseño de hemicara —en el que cada paciente actúa como su propio control— lo convierte en una prueba clínica cuidadosamente construida.

El estudio

Los investigadores españoles Mario A. Trelles e Inés Allones, del Instituto Médico Vilafortuny de Cambrils (España), diseñaron un ensayo para comprobar si la terapia con LED rojo podía acelerar la cicatrización tras una combinación de blefaroplastia (cirugía de párpados) y rejuvenecimiento ablativo con láser periocular, dos procedimientos conocidos por sus hematomas, hinchazón y tiempo de recuperación prolongados. El estudio se publicó en 2006 en el Journal of Cosmetic and Laser Therapy.

Participaron diez pacientes de entre 44 y 59 años, con distintos fototipos. Tras la cirugía, a cada paciente se le trató una mitad de la cara con luz LED roja (633nm, aplicada de forma continua durante 20 minutos por sesión), mientras que la otra mitad se protegía y quedaba sin tratar; así, cada paciente contaba con una comparación interna con su propio proceso de curación.

Cómo fue el tratamiento

Las sesiones se realizaron inmediatamente después de la cirugía, de nuevo a las 48 horas y después dos veces durante la semana siguiente. Los pacientes fueron evaluados a las 24 y 48 horas, luego a los 7, 10, 14 y 21 días, y de nuevo a las 6 semanas. Un cirujano plástico que desconocía qué lado había sido tratado revisó de forma independiente fotografías clínicas en cada fase para valorar la hinchazón, el enrojecimiento, los hematomas y el tiempo total hasta la curación completa.

Qué mostraron los resultados

La diferencia entre los lados tratados y no tratados se describió como considerable y estadísticamente significativa en todas las mediciones. La curación completa tardó una media de unos 13,5 días en el lado tratado, frente a unos 26,8 días en el lado no tratado. La hinchazón, el enrojecimiento y los hematomas se resolvieron entre dos y tres veces más rápido en el lado tratado con LED, y los pacientes indicaron que el dolor posoperatorio remitía en aproximadamente una hora en el lado tratado, frente a casi tres horas en el lado no tratado.

A las seis semanas, ambos lados presentaban una calidad final de la piel similar: la luz no cambió el resultado final, pero en este ensayo acortó el incómodo periodo de recuperación intermedio.

Por qué precisamente 633nm

Los investigadores señalan que 633nm es una longitud de onda con una larga trayectoria en fototerapia, ya que coincide con la emisión de los láseres de helio-neón utilizados en algunas de las primeras investigaciones sobre terapia láser de baja intensidad. Describen la interacción de esta longitud de onda con los tejidos como bien documentada para favorecer la cicatrización, aliviar el dolor y mejorar la circulación sanguínea local, y señalan que, como la luz roja se dispersa de forma útil en los tejidos a esta longitud de onda, un panel LED puede generar una alta densidad de fotones en la zona de tratamiento incluso sin el haz focalizado de un láser.

Conviene saberlo: las limitaciones que reconoce el propio estudio

Los autores son francos sobre las limitaciones del ensayo. Con solo 10 pacientes, la potencia estadística es modesta y no pueden hacer afirmaciones generales sobre cómo se extrapolarían los resultados. También señalan un matiz interesante: como los efectos de la luz roja pueden extenderse por el cuerpo a través de los sistemas sanguíneo y linfático (lo que a veces se denomina «efecto sistémico»), el lado no tratado de la cara de cada paciente también pudo recibir algún beneficio indirecto, por lo que la diferencia real entre la piel tratada y la piel totalmente sin tratar podría diferir de lo que captó este estudio.

También conviene decirlo con claridad: se trató de un procedimiento clínico realizado por profesionales sanitarios, en un entorno clínico, con un dispositivo clínico, en pacientes bajo supervisión médica. No es una descripción de un uso doméstico.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se aplicó la luz?

Luz LED roja de onda continua a 633nm, con una densidad de potencia incidente de 80 mW/cm² y una dosis total de 96 J/cm², en sesiones de 20 minutos, mediante un sistema de panel LED colocado sobre la cara bajo supervisión clínica.

¿Cuánto más rápida fue la curación en el estudio?

Los lados tratados tardaron de media 13,5 días en curarse por completo, frente a 26,8 días en los lados no tratados, en un ensayo con diez pacientes.

¿Cambió la luz el resultado estético final?

No a las 6 semanas: ambos lados presentaban una calidad final de la piel similar. El beneficio observado se centró en la rapidez y la comodidad de la recuperación, no en el resultado final.

¿Es un estudio amplio y definitivo?

No: es un ensayo pequeño (10 pacientes) concebido como una primera aproximación, cuidadosamente controlada, a la cuestión. Los propios autores piden estudios más amplios para confirmar los resultados.

¿Puedo usar un panel de luz roja después de una cirugía?

Esa decisión corresponde a su cirujano, no a nosotros. Los paneles Dermfix son dispositivos de bienestar general y no están destinados al uso posoperatorio o clínico. No utilice ningún dispositivo de luz sobre una zona quirúrgica sin la aprobación expresa del médico responsable de su atención.


Fuente: Trelles, M.A. & Allones, I. «Red light-emitting diode (LED) therapy accelerates wound healing post-blepharoplasty and periocular laser ablative resurfacing.» Journal of Cosmetic and Laser Therapy, 8, 39–42 (2006). DOI: 10.1080/14764170600607731.

Aviso: este artículo resume investigaciones independientes publicadas con fines de información general. No es un consejo médico y no describe la finalidad prevista ni los beneficios declarados de ningún producto Dermfix. Los paneles de luz roja Dermfix no son productos sanitarios y no están destinados a tratar ninguna afección ni a utilizarse después de una cirugía. Siga siempre las indicaciones de su cirujano o de su médico responsable.

Luz roja tras la cirugía de párpados: lo que encontró un ensayo clínico

Un ensayo clínico de hemicara de 2006 observó una resolución más rápida de la hinchazón, los hematomas y el enrojecimiento tras una blefaroplastia en el lado tratado con luz LED de 633nm. Un resumen de la investigación publicada, su tamaño y sus limitaciones.
 

Deja un comentario

Tenga en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de publicarse.